Nora Pedreros, profesora de la Universidad Católica, doctoranda en Literatura, podría constituir una breve presentación formal. El otro lado de la moneda muestra que la profesora Pedreros es hija de ejecutado político, que trabajó años en organizaciones de derechos humanos y es querellante contra Pinochet, junto a un significativo número de familiares de víctimas de violaciones a humanos.
Por estos antecedentes, pensamos que es una persona autorizada a hablar del tema que queremos instalar: la memoria.
Profesora Pedreros, la memoria es un tema asumido de distintas maneras por diversos actores sociales e institucionales; para algunos tiene una trascendencia vital para la historia y construcción de nuestra sociedad, en cambio, para otros el tema se resuelve sólo a nivel de eventos simbólicos. Las opiniones transversales de la clase política coinciden en considerar a la memoria como un tema molesto, afirmando que hoy sólo tenemos que mirar al futuro, lo que representa una huída hacia adelante de una situación de la que no se hacen cargo. ¿Cuál es su opinión?
La memoria se asume principalmente en lo que es funcional al poder. El discurso más aceptado en Chile no es suficiente para proveer bases serias de reflexión en torno a nuestra identidad y proyección como pueblo, en torno a nuestra democracia. Es un débil aporte para las pretensiones de justicia; baste notar que la gran mayoría de los violadores a los derechos humanos hoy está libre y quienes han sido condenados han recibido penas menores, salvo los casos emblemáticos. Efectivamente, creo que los políticos oficiales parecieran querer escapar de un tema cuestionador e inquietante.
Profesora, sin embargo, mucha gente cree que lo que ya pasó no tiene remedio, que es inútil hoy darle vueltas al pasado. ¿Será así?
Esta es precisamente una de las ideas más peligrosas, no hacerse cargo de su propio pasado. Es equivalente a que renunciara a mi historia personal y pretendiera que mi vida comience ahora; eso es parte de un idealismo chato e inútil, que niega al sujeto mismo.
¿Cómo podremos entonces superar esta clara falencia que tenemos como individuos y como sociedad?
La memoria es un ideario que se construye a todo nivel en el ámbito societal. Puede reflexionar sobre la memoria la vecina de un barrio, el joven estudiante, el trabajador, el intelectual, cada cual en el escenario en que realice su vida social. Son interesantes los proyectos en marcha de reconstrucción de memoria a nivel de barrio, a nivel de grupos como las mujeres, las minorías sexuales, las víctimas de violaciones a los DDHH. Y esta reflexión debe ser abierta, interrogadora, que responda qué fuimos, quiénes somos y cómo queremos ser.
Eduardo Ulloa Arriagada.
La Ruta de Shile
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario